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jueves, 3 de diciembre de 2009

El Congreso de Honduras cierra las pretensiones de Zelaya de volver al poder




El Congreso de Honduras ha rechazado la restitución de Manuel Zelaya por una holgada mayoría, en una decisión que el depuesto gobernante ha calificado de "vergüenza" y que le deja sin opción de volver al poder en el marco del Acuerdo San José-Tegucigalpa.


"Esa sesión del Congreso es una vergüenza para Honduras, porque la mayoría de los diputados golpistas ratificaron el golpe contra el presidente constitucional", ha indicado Zelaya en una carta difundida poco después de que 111 de los 128 diputados del Congreso votaran en contra de su restitución, 14 a favor y 3 se ausentaran.

Zelaya ha dicho que "el pueblo hondureño debe saber que la mayoría de los diputados que han ratificado su delito son cómplices, son confesos, que están de acuerdo con la sangre que se derrama de mártires".

La sesión, que se prolongó durante más de ocho horas, se realizó mientras la policía impedía el paso hasta la sede del Legislativo, y con cientos de seguidores del presidente depuesto en las inmediaciones y que se retiraron sin incidentes antes de que concluyera la votación.

"¿Qué sigue ahora? Pues me mantengo todavía en la Embajada de Brasil luchando por la condena a la dictadura y ahora también contra el fraude electoral que se hizo el domingo. Las elecciones no representan una salida para el país", ha dicho Zelaya.

"Además, le ratifico al pueblo y la comunidad internacional que mi lucha espacífica y continúo con mis principios democráticos", ha agregado.

Más de un mes después de la firma del Acuerdo Tegucigalpa-San José como solución a la crisis, tras unas elecciones que la mayor parte de la comunidad internacional no reconoce e, incluso, con un retraso de tres horas sobre la hora prevista, el Congreso hizo lo establecido en el pacto firmado el 30 de octubre.

El primer paso de la sesión fue la lectura de los informes pedidos al Ministerio Público, la Procuraduría, la Corte Suprema y la Comisionado de Derechos Humanos sobre la situación de Zelaya.

Luego, sin que las bancadas analizaran sus opiniones por separado y con la junta directiva del Congreso, como se había anunciado, arrancó la votación, que los diputados hicieron de manera individual y a viva voz, en algunos casos con largas intervenciones.

Antes, el Partido Nacional, considerado la clave en la votación, había anunciado públicamente que sus 55 diputados votarían en contra de la restitución de Zelaya.

"Yo respaldo lo que el Congreso decidió esta noche (), respeto la decisión del Congreso", dijo a un canal local Porfirio Lobo, del opositor Partido Nacional y ganador de las elecciones del domingo, que no reconoce la mayoría de la comunidad internacional al considerar que se realizaron en un marco de ruptura constitucional.

Zelaya había anunciado que no aceptaría su restitución ya que sostiene que el Acuerdo Tegucigalpa-San José fue roto por el Gobierno de facto por no determinar su regreso al poder antes del 5 de noviembre, fecha para la que estaba prevista la formación de un Gobierno de unidad que Micheletti decidió formar unilateralmente.